Haliburton se rinde a los Knicks: Fue una locura
Rivales sí, pero ante todo amantes del baloncesto. Cuando Tyrese Haliburton atendió a Speedy Morman en Boardroom Talks y fue cuestionado por los New York Knicks campeones contestó con toda sinceridad. Le dolió ver a sus rivales ganando, pero también disfrutó de lo que fue una carrera de playoffs trepidante. Por cierto, está convencido de que de haber estado en pista la historia hubiese sido diferente.
«¿Pienso que si yo hubiese estado sano les hubiéramos ganado? Por supuesto. Soy un jugador de la NBA. Soy un competidor. Cualquiera en mi situación diría lo mismo. Pero lo que hicieron en los playoffs fue especial. No quiero menospreciar ni rebajar lo que fue eso, porque fue una locura. Todo el tramo desde la serie contra los Hawks fue increíble. Y fue una mezcla de sentimientos ¿sabes? Los Knicks son nuestro rival? sí, pero a la vez son amigos», explica antes de comentar cómo vivió la celebración del anillo.
«Normalmente veo una celebración de las Finales. Siempre lo veo porque es algo especial y emocionante ver a los chicos ganar un campeonato y luego celebrar con sus familias. Pero cuando los Knicks ganaron pensé para mí, ‘tengo que apagar esta mierda’. Estaba con mi esposa y unos amigos en casa y ellos estaban como ‘¿Quieres que lo apaguemos?’ Finalmente les dije que lo dejaran puesto».
Y continúa… «Finalmente vi a Jalen celebrar con Ali y su esposa –mi mujer y yo somos amigos de ellos realmente cercanos–. Ver eso fue genial. ¿Sabes a qué me refiero? Estaba feliz por él. Ver a Josh ahí arriba con sus gemelos. Ver a Karl ahí arriba con Jordyn. Fue genial verlo porque estos son todos tipos que me caen bien. ¿Sabes a qué me refiero?».
Por último, el líder de los Pacers admite que hasta cierto punto fue extraño pasar por eso, ya que por un lado se sentía enfadado y por otro realmente feliz.
«Es una sensación rara. Son nuestros rivales y la gente va a oír esto, este clip va a circular y van a decir… ‘ la NBA se ha vuelto blanda, ya no es lo que era’. Pero esto es diferente a cuando me los encuentro en la cancha, ahí todo es fuego. Nos odiamos cuando estamos jugando, pero después de eso solo queda cariño. Así que fue interesante. Fue una sensación rara. Siento que sentí cada emoción. Estaba enojado, pero también estaba feliz», sentencia.
(Fotografía de IMAGN IMAGES via Reuters Connect)



